El concepto de felicidad esta sobre valuado. Vivimos en un mundo donde se convirtió en otro producto mercadeable más. Se nos exige ser felices, pero no bajo nuestros propios términos, sino siguiendo conceptos prefabricados. Constantemente recibimos mensajes de los medios donde se nos vende una ecuación imperfecta para llegar a la felicidad absoluta. Consigue la familia ideal, crea un negocio rentable, compra un carro y una casa, y serás feliz. Vivimos y morimos luchando por ser parte de realidades estereotipadas a las cuales muy pocos creen ajustarse. ¿Pero en realidad, qué es la felicidad? No lo se, y en verdad no aspiro a saberlo. Sin embargo, hay algo que si se con certeza, y es que la felicidad no es un fin, sino un proceso. Esta tiene tantas caras a como lo ha habido cerebros en la tierra. Por ende, depende de cada individuo aprender identificarla y escribir su propia definición de ella.

Modelo: Josué Martínez
Styling: Joshua Barnutty